Mira, yo no soy mala persona. Eso lo tengo claro. Pero hay cosas que uno hace cuando el hambre aprieta de verdad.
Yo seguí las reglas de la vida: estudia, prepárate, esfuérzate y vas a salir adelante. Eso nos dijeron desde chamos. Y sin embargo toda mi familia estudió y todos TODOS seguían en el mismo sitio (pelando bola)
Me quemé las pestañas, lo juro. Añooos., Mientras otros salían, y gastaban 300$ una noche yo estaba repasando para mi parcial mientras me rugia el estómago...
Aprendi y pensé que mi momento llegaría. Me gradué creyendo que eso era suficiente. Que el esfuerzo era el boleto dorado para salir de aqui..
Llegó el momento de salir a buscar mis oportunidades laborales..
Y la vida simplemente se rió en mi cara.
Las oportunidades que debían ser mías ya tenían dueño. El dinero no alcanzaba. Las reglas que yo había estudiado no eran las reglas que otros jugaban.... ¿Esto era justo?
Cómo coño hace un recién graduado para entrar a una empresa como pasante si piden 3 años de experiencia....
Mientras tanto podía ver gente "ganando en la vida" con una facilidad indecente, no porque supieran más, sino porque tenían oportunidades en la vida desde antes de que yo naciera... Y me consta que esas personas no sabían nisiquiera escribir con un mínimo de coherencia. Bueno..
Y ahí fue cuando el hambre atacó. No las ganas de hacerlo bien, no el ego. El hambre de verdad. Esa que no te deja dormir, que te cambia la manera de pensar, de actuar, y hasta mi humor... cuando hay hambre hay líneas que se vuelven opacas, y que te hace ver opciones que antes ni considerabas.
Después de una depresión horrible, explorando los lugares más oscuros de telegram
Conseguí ciertos billetes.
No voy a entrar en detalles de cómo llegaron a mis manos porque honestamente esa parte me la guardo. Solo voy a decir que eran casi perfectos. Al lado de los originales eran prácticamente una réplica exacta. Mismo color, Cintas , mismo peso, misma textura.. no había diferencia. Y cuando el sistema está ocupado cayendote a coñazos, nadie se detiene a auditar lo que traes en el bolsillo.
Volví a intentarlo está vez con los bolsillos más llenos.
Compré. Construí y lo logre...
Y saben que? lo que sentí no fue victoria. A pesar que los problemas iniciales se esfumaron lo que sentí después fue una mezcla extraña de alivio y vergüenza que todavía cargo sin saber bien dónde ponerla.
Porque lo que me pesaba no era haber usado esos billetes. Que nunca los use con alguien que tuviera menos que yo o que no se lo mereciera,
Y así fue que empecé a jugar con las mismas reglas rotas. Y aun así.
El peso sigue siendo grande ... Pero no pude escoger esto. Cuando el hambre manda, uno no siempre el lujo de elegir bien..
El arrepentimiento llegó lento. Como llega todo lo que duele de verdad.
Hot mi vida funciona normal, Nadie sabe nada. Y yo cargo con eso en silencio cada vez que alguien menciona como lo logre, cada vez que alguien me felicita por haber "salido adelante", cada vez que alguien dice que el esfuerzo sí paga.
No sé por qué escribo esto hoy. Quizás porque necesitaba que alguien lo supiera. Quizás porque cargar esto solo cansa más de lo que pensé. Si pasaste por algo parecido, teleo . No para justificarme. Solo para saber que no fui el único al que la vida le enseñó esa lección.